the oracle night.
así lleva por nombre la novela que acabo de terminar hace un par de días…no hay que ser bilingue para traducir su significado, pero sí estar dispuesto a unir todos los puntos que configuran el intrincado mundo que plantea el escritor, entre la novela misma, y las sub-historias que se van tejiendo a medida que transcurre la acción. estar dispuesto una vez más a caminar por el despeñadero al que se dirigen sus personajes, incluso llegar a tenerles afecto y sufrir con ellos el kilo de maldiciones que la vida parece reservarles. recuerdo el incio del palacio de la luna, y un pinchazo inevitable acude. recuerdo el libro de las ilusiones y algo similar reaparece.
no pretendo reseñar el libro ni hacer un resumen ni mucho menos una crítica, para eso están los phd en literatura; tan sólo una impresión del todo personal y subjetiva del temple que con que me impregnó la lectura…imágenes poderosas que sugieren la pluma del escritor, observaciones agudas y personajes entrañables…llegué a sentir al debilidad física de Sidney Orr, imaginé el sonsonete de Mr. Chang, incluso en algún momento sentí envidia del protagonista por esa bella mujer que es su compañera, Grace. Para que decir la escena con Martine en la trastienda junto a Mr. Chang…algo parecido a un nudo que corta la respiración al recorrer esa piel suave y brillante.
En fin, una vez más nos atrapa, envuelve y deslumbra con una prosa aguda, inquietante e incisiva. Pero.
Pero.
Debo decirlo, me siento un poco traicionando a quien considerara un amigo: creo que leí todo con una distancia y una resignación como pocas veces me ha pasado, como no hubiera esperado que me ocurriera, mucho menos contigo, paul. y la culpa no es tuya ni mucho menos, no te responsabilizo de la frialdad y distancia con que me enfrenté al relato. alguien más se ha interpuesto y lleva por nombre Carlos. Carlos Ruiz Zafón. Y la novela se llama El juego del angel.
Lo siento Paul, i´m oh so sorry. but i´m sure you will understand.