digamos que el caballero de la imagen podría ser un ejemplo clásico sobre lo que es una buena bitácora. “hoy llovió todo el día”. “hoy sigue lloviendo”. ” me he avocado con industria a resolver los problemas de la sestería, manteniéndome ocupado mientras afuera arrecia el vendaval”.
estos comentarios pertenecen a robinson, escribiendo para mantener la cabeza despierta, alejar los malos espíritus o constatar en carne propia su naturaleza de hombre virtuoso (digamos que esto último se lo conferimos por su condición de clásico universal).
supongo que algo bueno debe haber en su registro, por anacrónico que parezca…alguna verdad sobre nosotros mismo es capaz de transmitir…algo importante para que alguien como cortázar se aventure en su traducción.
y bueno, no es por comparar ni de lejos, es sólo que algo de robinson uno tiene que tener, o al menos eso es lo que el tiempo que nos toca vivir se encarga de hacernos creer…y no deja de asombrarme como esta micro historia (la mía), puede adquirir valor; cómo a través de un sin número de estímulos uno vaya tejiendo de manera virtual una suerte de autorretrato que en el peor de los casos, le sirva sólo a al autor, lo que ya es decir.
al contrario de robinson, gozamos (o sufrimos?) de las posibilidades de nunca dar esto por terminado o finito. podemos alterarlo a nuestro gusto, para complicarlo todo un poco más…
